Los violentos se adueñaron de la protesta contra la Reforma Previsional

Sociedad 19 de diciembre de 2017 Por
Una jornada de extrema tensión se vivió en la ciudad por los incidentes generados por un grupo de manifestantes que atacaron con piedras y botellas, y provocaron desmanes de todo tipo.
2017-12-19-PHOTO-00007655

Los gremios y organizaciones sociales volvieron a convocar este lunes a una marcha y concentración frente al Congreso para rechazar el  tratamiento de la ley de reforma del sistema previsional.

Las principales columnas, que ordenadamente confluían por las calles aledañas, iban llenando la plaza de los Dos Congresos.

Se notaba en cada una de ellas un estricto cuidado en torno a su seguridad para evitar la acción de infiltrados. Quizás temiendo que cualquier acto imprudente pudiera generar los desafortunados hechos de violencia que se produjeron en  la convocatoria anterior.

La intención era seguir de cerca las alternativas de una sesión en Diputados que se sabía iba a ser muy caliente.

En un momento se empezaron a ver del lado de Hipólito Yrigoyen centenares de piedras volar por los aires hacia donde estaba la policía.

Y por el lado de Rivadavia llegaba la información que ya se había volteado el vallado, con lo cual solo era cuestión de tiempo para que la reacción policial se hiciera sentir una vez más.

Pasadas las 14.30  horas, y ante el incremento de la tensión, varios dirigentes gremiales dieron por terminada su presencia en la plaza y optaron por retirar a su gente. Se vio como muchos arriaron sus banderas y lentamente fueron alejándose del lugar.

Así fue que los violentos muñidos con gomeras, bombas de estruendo y hasta algunos con máscaras de gases, se adueñaron del escenario y empezaron a cometer los desmanes,  que las cámaras de televisión  pudieron captar y que seguramente serán analizadas por las autoridades competentes para identificar a los responsables.

La imagen que quedó de lo ocurrido es muy triste y nos remonta a épocas no muy lejanas. Porque se puede estar en contra o no de una ley, pero nada justifica la violencia y que no se respete la democracia y sus instituciones.

Te puede interesar