Condena a 15 años y 6 meses por homicidio, encubrimiento y lesiones

Judiciales 03 de septiembre de 2018 Por
El homicida efectuó cinco disparos sobre la víctima, que murió a las pocas horas, y tres disparos sobre el hermano de ella, que luego se recuperó.
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En agosto de 2016 ocurrió un homicidio en la Villa 21-24, barrio de Barracas. En el episodio, un hombre de 24 años efectuó cinco disparos, cuatro en el abdomen y un quinto en el brazo a la víctima.

El hombre fue condenado por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº21 a 15 años y 6 meses de prisión, asimismo, fue condenado también por la tentativa de homicidio del hermano de la víctima y otros dos hechos.

En concreto, el Tribunal lo condenó por los delitos de “homicidio agravado por haber sido cometido con arma de fuego en concurso real con homicidio agravado por haber sido cometido con arma de fuego en grado de tentativa; encubrimiento por receptación y lesiones leves agravadas por el uso de arma de fuego”.

Antes de los alegatos, se hizo cargo de las imputaciones, además de asegurar que estaba “arrepentido” de lo que había hecho.

El fiscal Fernando Fiszer sostuvo que ese día, cerca de la dos de la mañana, la víctima de 31 años se dirigió hacia una casa de la manzana 25 del barrio para comprar estupefacientes y una bebida alcohólica acompañado de su hermano.

Según Fiszer, la víctima era conocida en el barrio por su patología psiquiátrica y por sus adicciones, además de que había vínculos cruzados de tipo familiar con el victimario.

En ese contexto, su madre salió detrás de ellos. Al llegar al lugar se toparon con el condenado, que mando mensajes a un conocido, el cual se acercó y le entrego un arma.

Luego, el victimario apuntó primero a la madre de los dos hombres, pero su hijo se interpuso, y en ese momento le disparó. El otro intentó escapar pero fue alcanzado por tres tiros en su pierna a la altura de la cadera, rodilla y tobillo.

La víctima falleció a las pocas horas en el hospital mientras que su hermano pudo recuperarse.

Los hechos fueron corroborados por el testimonio de familiares, la Prefectura y los croquis que se realizaron en la causa.

Para el fiscal, fueron agravantes la cantidad de disparos; la disminución en la posibilidades que tenía la víctima con un claro problema de estupefacientes y su patología psiquiátrica; y la situación de peligro que generó al disparar en un lugar con poca luz y que podría haber terminado en riesgo para otras personas.

Por otra parte, el representante del Ministerio Público Fiscal consideró también que el joven debía ser condenado en una causa por encubrimiento (por haber sido detenido mientras manejaba una moto con pedido de secuestro) y en otra por lesiones donde se lo acusaba de disparar con un arma de fuego contra una persona.

Fuente: Fiscales.gob.ar

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