Informe de la UFEP sobre 175 mujeres condenadas a prisión

Judiciales 11 de octubre de 2018 Por
Comprende aspectos relacionados con la educación, el trabajo, la salud y los vínculos familiares, más allá del delito por el que fueron condenadas
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La Unidad Fiscal de Ejecución Penal (UFEP), que se encuentra a cargo de Guillermina García Padín, desarrollo un informe que aborda la situación de mujeres condenadas a prisión que se encuentran a disposición de la Justicia Nacional de Ejecución Penal y de los Tribunales Orales en lo Penal Económico..
A través de este documento, se busca mostrar , más allá del delito por el que fueron condenadas, los aspectos relacionados con la educación, el trabajo, la salud y los vínculos familiares, tanto previo a su detención como en el marco de la privación de libertad.

El trabajo se basa en 126 entrevistas personales efectuadas por el equipo de la UFEP realizado en el Complejo Penitenciario Federal IV de Mujeres y el Centro Federal de Detención de Mujeres -Unidad 31- del Servicio Penitenciario Federal, en los que son alojadas 1001 mujeres, de las cuales, 175 –un 17%- se encuentran bajo el control de la Unidad especializada del Ministerio Público Fiscal de la Nación.

De las 175 detenidas, 104 estaban alojadas en el Complejo Penitenciario Federal IV, 22 en la Unidad 31, 1 en el Instituto Federal III de Salta, 2 estaban en la Unidad 5 de La Pampa y 46 se encontraban con arresto domiciliario o en institutos dependientes del Servicio Penitenciario Bonaerense.

Penas, delitos y antecedentes

Se pudo establecer que más de la mitad de las mujeres se encuentran cumpliendo una condena de hasta 5 años de prisión y solo el 7% fueron sentenciadas por delitos especialmente graves.

En tanto 6 de cada 10 mujeres fueron encontradas penalmente responsables de delitos contra la propiedad; un 14% por contrabando de estupefacientes; y un 8% por delitos contra la vida.

En cuanto a sus antecedentes, el 42% eran “primarias” y  el 26% eran reicidentes.

Educación y trabajo

El  71% de las entrevistadas afirmaron que se encontraban estudiando. De ese porcentaje, el 77% estudiaba en niveles primario, secundario o terciario. El 33 % restante, solo realizaba estudios extracurriculares.

Antes de su detención, el 16% había finalizado el secundario; el 19% no había concluido la escuela primaria; y el 9% no había accedido a ningún nivel educativo. Al cabo de la entrevista, 8 mujeres estaban cursando estudios universitarios.

En materia laboral, el 12% estaba desocupada antes de su detención.

El equipo de la  UFEP se interiorizó sobre el rol que ocupaban antes y luego de la detención en la economía familia, resultando que el  62% era sostén de sus núcleos familiares. Esta situación se mantuvo casi sin variación durante la condena.

Otro dato interesante es que el 61% de las entrevistadas aseguró que gran parte de los ingresos obtenidos como fruto del trabajo intramuros se destinan a solventar los gastos de su familia e hijos.

Salud, alimentación y adicciones

Aquí el 94% de las mujeres afirmaron haber recibido controles ginecológicos de rigor y el 87% que realizaron una consulta con un odontólogo.
Sobre la cuestión de la salud mental, más de la mitad de las entrevistadas afirmó haber tenido problemas de consumo, ya sea de estupefacientes, alcohol, o ambas.
Nueve de cada diez fueron evaluadas por psicólogos y el 43% por psiquiatras.  El 68% afirmó que al momento de ingresar al penal, se les ofreció tratamiento y la mayoría de ellas lo rechazó.
Por otro lado, prácticamente la totalidad de las entrevistadas confirmó que recibe la medicación cada vez que lo solicita.

Respecto a la alimentación que se brinda en ambos complejo, la mayoría sostuvo que luego de la presentación de un habeas corpus colectivo sobre las condiciones de la comida, la situación mejoró en forma considerable. Un 32% calificó de forma mala o muy mala el servicio, el 35% de forma regular y el 33% restante positivamente.

Extramuros, vínculos familiares e hijos

En cuanto a sus vínculos familiares, el 58% de ellas recibe visitas por parte de familiares y personas cercanas y el 98% se comunica en forma habitual con sus allegados.
Esta diferencia  de porcentajes muestra la existencia de vínculos pero también las dificultades que se plantean en torno a las visitas ya sea por la distancia u otros factores.

Sobre los hijos, el 85% afirmó tenerlos. El  56% tenía “mucho” contacto con ellos, el 32% “poco” y el  12% “nada”.

En la  Unidad 31, se entrevistaron cuatro mujeres que convivían con sus hijos dentro del penal. En general se mostraron conformes con las herramientas que se les brindan dentro del penal.

 Fuente: Fiscales.gob.ar

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