Descubren la presencia de Leptospirosis en otras especies de roedores

Salud 31 de marzo de 2019 Por
Investigadores del INTA encontraron la bacteria en ratones que no estaban considerados como portadores.
leptospirosis

La Leptospirosis es una zoonosis reemergente de mayor distribución mundial. Afecta tanto a humanos como a animales que viven principalmente en ambientes húmedos y cálidos.

Los roedores son los más importantes propagadores de esta enfermedad infecciosa, aunque no los únicos, y  pueden arrojar la bacteria a lo largo de toda su vida.

Un equipo de científicos argentinos pertenecientes a la Estación Experimental Agropecuaria Delta del INTA –Buenos Aires– realizaron un estudio a través del cual detectaron la presencia de infección por Leptospira spp. en dos especies de ratones que no estaban considerados como portadores de la enfermedad.

Para Ignacio Gamietea, investigador de la Estación Experimental Agropecuaria San Pedro del INTA, este descubrimiento se logró gracias a la colaboración del laboratorio de Patobiología del INTA. E indica que ambas especies encontradas de Leptospira (borgpetersenii e interrogans serovar Copenhageni), son patógenas.

Según Bibiana Brihuega, directora del Instituto de Patobiología del INTA , y responsable del Laboratorio de Leptospirosis, es una bacteria que puede sobrevivir alrededor de 180 días en el barro y en el agua y, dependiendo del tipo de Leptospira, hasta 1 año. Esto a su entender plantea un ciclo epidemiológico complejo para la salud humana y animal.

La Leptospirosis es reconocida como una enfermedad de origen ocupacional, y tiene entre sus principales afectados a los tamberos, veterinarios, personal de mantenimiento de desagües y, también, personas que realizan deportes acuáticos en ríos.

Se presenta con un cuadro clínico similar al de una neumonía, siendo la razón por la que es subnotificada en humanos. Brihuega aclara que si bien se notifican, según los años, cerca de 3000 casos sospechosos, solo se confirman alrededor de 100.

Son más de 160 especies de animales silvestres y domésticos, los que constituyen el reservorio y la fuente de infección de humanos, que es un huésped accidental. La lista de animales silvestres la integran, junto con ratones, cuises, cobayos, zorros, zorrinos, comadrejas, sapos, víboras y ciervos, que son reservorios naturales de la bacteria. Entre los de compañía, el perro y bovinos, ovinos, porcinos, equinos y caprinos entre los de producción.

Fuente: Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)

Te puede interesar