Los boliches y los adolescentes

Las personas que más concurren a este tipo de lugares son los adolescentes y los jóvenes. Pero no solo ellos, sino que también se ven integrados los adultos, debido a que para la mayoria, la noche es el momento en donde se pueden satisfacer las distintas necesidades que cada individuo está transitando, como para divertirse con amigos, conocer gente nueva, “joder un rato” o simplemente para olvidarse por completo unas horas de los problemas personales.
Como todo lo actual, y de manera acelerada, el sistema ha ido avanzando y dejando atrás las viejas costumbres, hábitos y todo tipo de actividades que, al igual que ahora, también se realizaban desde hace muchos años.
Lo malo de todo esto no serían los cambios en si mismos, si no cómo actualmente están llevados por un sistema mal organizado y que contribuye a desdibujar la diversión que solían acompañar a estos lugares.
En los tiempos actuales, es sumamente común ver en los lugares diseñados para la diversión, a cantidad de menores de edad que sólo podrían asistir a las denominadas matiné (son los horarios de los boliches donde pueden asistir menores de edad hasta cierto horario establecido) ya sea por la necesidad de llenar los salones, el desinterés y la vulnerabilidad de los responsables, y hasta por la impunidad que lleva a comprar la voluntad de inspectores para que esto suceda.
El consumo de alcohol y drogas (hablamos en todas las edades) se adaptó de la mano del mal funcionamiento del control dentro de los predios; estas prácticas llevadas en grandes cantidades transforman los lugares de diversión en verdaderos cuadriláteros de pelea donde muchas veces no solo son dos los involucrados sino grupos de personas que terminan en batallas campales que comienzan dentro de estos lugares y continúan afuera debido a la intervención del personal de seguridad (comúnmente llamados patovicas) que los sacan del boliche.
Cabe destacar que en ciertos casos, luego de hechos graves, los establecimientos cierran un tiempo para después volver a abrir sus puertas como si nada hubiera sucedido.
A mis 18 años, pasando por una etapa única en mi vida, con verdaderas ganas de divertirme y pasarla bien con amigas/os, pase por distintos temas en los boliches. Me divertí pero también viví varios hechos de inseguridad, agresiones y todo tipo de maltratos personales. Es realmente lamentable porque se torna quizá como algo común en algunos lugares y realmente yo como tantas otras chicas/os a veces tenemos temor de lo que pueda suceder en esos momentos: Porque hay tanta agresión en la gente que no sabes si algún día hasta pueden agredir a tu persona sin que tengas nada que ver en los problemas.
Es mi deseo, así como el de la mayoría de las personas sanas, que buscan divertirse y pasarla bien realmente, que algún día las cosas y las personas tomen conciencia. Que las autoridades se pongan por una vez en nuestro lugar y coloque personal de seguridad debidamente capacitado. Que cumplan con su trabajo tanto en la puerta, revisando los documentos, como dentro del boliche. Que se den cuenta que la gran mayoría son adolescentes como para sacarlos sin importarles nada. Que entiendan que con mejor seguridad, las cosas puedan dar un giro de 180° para bien y que la libertad que tenemos la podamos apreciar haciendo de nuestras salidas verdaderos momentos de diversión y alegría.
Por Nazarena Zoe Machado
