Una joven indocumentada, al iniciar el trámite para tener su DNI, descubre que quienes decían ser sus padres, no lo eran

Judiciales 04 de noviembre de 2019
Habiendo cumplido 18 años, recurrió al MPD de Salta requiriendo  asistencia jurídica y tras enterarse de la verdad, buscará ahora conocer su verdadera identidad biológica
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Una joven de 18 años, que había permanecido indocumentada durante toda su vida, con la asistencia de la Defensora Oficial Civil N° 1 de Salta, Rosa Verónica Orellana, logró inscribir su nacimiento y que el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas le otorgue un DNI, aunque sin filiación ni materna ni paterna; tal y como consta en la sentencia.

Nada hacía dudar a esta joven, que recurrió a la Defensoría para iniciar el trámite judicial, que quienes decían ser sus progenitores no eran sus verdaderos padres biológicos.

Ella estaba convencida del relato de su aparente madre cuando le decía que como la relación con su supuesto padre era conflictiva cuando ella nació, no pudieron inscribirla en el Registro Civil y que por esa razón ella no tenía DNI. También le dijó que perdió el certificado de Nacido Vivo que le entregaron en el Hospital y que no tenía ningún tipo de documentación para brindarle.

Así fue que en la demanda original, solicitó que llegado el momento se la inscribiera con el apellido de su madre primero y con el de su padre en segundo término. 

Pero a poco de iniciado el trámite, y en su búsqueda de documentación respaldatoria, la joven vió algunas inconsistencias en el relato, que la llevaron a efectuar un insistente interrogatorio que culminaron con la confesión de la mujer reconociendo que ella no era su madre biológica y que su padre tampoco era su progenitor. 
Lo que pudo rescatar de todo eso, fue que le aportase información sobre cuáles eran sus orígenes tanto maternos como paternos.

Así la chica pudo encontrarse con la mujer de quien efectivamente nació, que resultaba ser cercana a la familia. Ella no solo le reconoció los hechos sino que también le aportó datos sobre su procreador.

A pesar de afrontar esta difícil situación, pidió urgentemente regularizar su situación legal, y continuar con el trámite de inscripción judicial, con un argumento que resultaba con peso suficiente  como es que no podía continuar indocumentada, ya que todos sus derechos se mantendrían afectados para el normal desarrollo de su vida.

Finalmente, ya con su identificación y habiendo obtenido su DNI, se iniciaron los trámites de filiación con el propósito de comprobar fehacientemente su identidad biológica, y así poder portar el o los apellidos que realmente le corresponden.

Fuente y foto: Ministerio Público de la Defensa de Salta

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