La Caninoterapia y su exitoso resultado en chicos con discapacidades

Salud 15 de septiembre de 2019
A través del juego y del contacto con cachorros, un equipo de profesionales desarrolla y aplica estrategias terapéuticas para mejorar la calidad de vida de chicos con discapacidades múltiples.
cachorro

A tres años de haberse firmado un convenio de cooperación entre la Fundación Senda Azul y la Policía de la Provincia de Córdoba, para la Terapia Asistida con Animales, se han podido comprobar avances prometedores con este tipo de tratamientos que implementa la entidad que se ocupa de niños y niñas en situación de discapacidad, utilizando a perros entrenados por la División Canes de la Policía.

Lola y Zoe, son cachorros de raza labrador adiestrados para trabajar con niños, niñas y adolescentes con discapacidad intelectual y trastornos asociados. Ambos animalitos son el fruto de una larga preparación que incluye afecto, paciencia y conocimiento.

Efectivos de la División Canes han elaborado una rutina de trabajo que tiene en cuenta las necesidades del centro terapéutico.

Las dos instituciones conforman una unidad integral y multidisciplinaria, en las que autoridades y colaboradores están pendientes de las necesidades de los niños y jóvenes.

Por parte de la Fundación Senda Azul, participan de estos equipos, su directora y coordinadora, Soledad Martín y las licenciadas en Psicología Luciana Cosentini y María del Carmen Bujón. Y EN representación de la Policía, el Jefe de la División Canes Adrián Cepeda; el médico veterinario Omar Robotti, y la cabo primera Malvina Molina.

A través del juego y del contacto con los cachorros, el equipo de profesionales desarrolla y aplica las distintas estrategias terapéuticas -tanto de forma grupal como individual- con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los chicos que tienen discapacidades múltiples con trastornos asociados.

Para Soledad Martín, la presencia de Lola y Zoe logra todos los días algo nuevo, como que los chicos que estaban estancados en su caminar,  gracias al contacto con el perro hayan logrado acelerar ese proceso. Advierte que “suele llevar un tiempo prolongado que los niños fijen la mirada en nuestro rostro” y que, a menudo, “simplemente pasa el perro y el chico fija su mirada e interactúa de una manera espontánea”.

Por su parte, el jefe de la División, comisario Adrián Cepeda coincide en destacar los avances que observa entre los chicos que han incorporado a los dos ejemplares que se comportan, a un tiempo, como queridas mascotas y apoyo terapeútico.

Fuente:cba.gob.ar

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