Envían a juicio oral al psiquiatra que atendía al hombre que asesinó a un policía en la esquina del MALBA

Judiciales 18 de mayo de 2021
Así lo dispuso el juez Diego Slupski, a cargo del Juzgado Criminal y Correccional N°14. El acusado deberá responder por los delitos de abandono de persona seguido de muerte y homicidio culposo.
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El 28 de septiembre del año pasado, Rodrigo Facundo Roza asesinó al inspector del Cuerpo de Policía Montada Juan Pablo Roldán en la esquina del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), situación que fue captada por cámaras del Centro de Monitoreo Urbano de la Policía de la Ciudad y las de los edificios de la zona.

Durante esa tarde, el hombre diagnosticado con esquizofrenia amenazó con un cuchillo a distintos oficiales que estaban en los puestos de seguridad del predio que el Cuerpo de la Policía Montada tiene sobre la Avenida Figueroa Alcorta, y continuó por esa avenida gritando y acercándose bruscamente a las personas que transitaban por el lugar.

Ante esa situación, el inspector Roldán junto a un compañero y una oficial de la Comisaría Vecinal 14C, se acercaron a Roza, quien seguía gritando frases al cielo y hacia el Museo de Arte Latinoamericano (MALBA), donde fueron insultados y agredidos por el mismo.

Fue en ese momento que Roza extrajo un cuchillo y trató de apuñalarlos, ante lo cual los oficiales intentaron reducirlo, pero el hombre se abalanzó sobre Roldán y lo hirió en el tórax. Ante ello, Roldán extrajo su arma reglamentaria y disparó contra su agresor.

Roldán fue trasladado al Sanatorio Mater Dei, donde falleció horas después del ataque, producto de una hemorragia interna y externa, mientras que Roza fue internado en el Hospital General de Agudos “Dr. Juan A. Fernández”, donde murió en la madrugada del día siguiente.

A casi ocho meses de aquel hecho, el responsable del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional, Diego Slupski, dispuso que el psiquiatra que atendía al hombre sea enjuiciado como autor de los delitos de abandono de persona seguido de muerte, en concurso real con homicidio culposo.

Lo dispuesto por el juez fue en línea con el dictamen de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°39, a cargo de María Paula Asaro y la auxiliar fiscal Mariela Hermida.

La imputación de la Fiscalía

Según lo determinado por la Fiscalía, Roza comenzó a atenderse con su psiquiatra en noviembre de 2014, quien lo diagnosticó con “trastorno esquizofrénico de tipo paranoide continuo” con “incapacidad psíquica de más del 90% casi total y permanente, desde el inicio del tratamiento”. A raíz de ello, en febrero de 2015 el médico le recetó medicación. A principios de 2020 el paciente discontinuó su consulta médica.

Días antes del crimen, los hermanos de Roza le avisaron al psiquiatra que el paciente había dejado de tomar la medicación y que, como consecuencia, había comenzado a hablar raro, realizar movimientos extraños y tener delirios persecutorios. El psiquiatra habló con su paciente e indicó el ajuste de la medicación y pautó que lo vería en octubre.

Sin embargo, días después y ante la ocurrencia de varios episodios que evidenciaban la desmejora en la salud del paciente, sus familiares le pidieron al médico que colaborara con los trámites para internar a Roza, pero éste les dijo que hablaría con ellos al día siguiente, fecha en la que el hombre asesinó al inspector Roldán en medio de un episodio delirante.

Conforme las pruebas recabadas por la fiscalía, entre el 18 y el 28 de septiembre el psiquiatra de Roza actuó negligentemente y no cumplió con sus obligaciones al omitir “los controles urgentes, necesarios y adecuados que el paciente requería, efectuar el seguimiento de su estado de salud psicológico-psiquiátrico, controlar el dosaje y administración de la medicación prescripta y adoptar las medidas urgentes que el caso requería".

La fiscalía indicó que, de tal forma, el profesional “dejó a Roza a su suerte y en una situación de desamparo sin realizar acciones positivas que evitaran los resultados y garantizaran el cuidado de la salud psicofísica y la seguridad del nombrado, ni neutralizara o contuviera el riesgo. Todo ello implicó el abandono de su paciente que derivó en su fallecimiento”.

Asimismo, las representantes del Ministerio Público Fiscal le imputaron también “el haber omitido, mediante negligencia e incumplimiento de los deberes a su cargo, en especial aquellos derivados de la Ley de Salud Mental N°26.657, los deberes objetivos de cuidado que por su condición de médico psiquiatra de Rodrigo Facundo Roza le correspondían”. Esta acusación, de explicó en el dictamen, tiene razón en que el profesional no adoptó las medidas tales como el adecuado diagnóstico e internación psiquiátrica que requería el caso y que hubieran evitado el homicidio del inspector Roldán.

“En efecto, el médico pese a conocer los antecedentes de su paciente y las situaciones que sus familiares habían informado los días previos, omitió brindar la atención que el caso requería. Puesto en conocimiento de que no tomaba la medicación no podía ignorar las consecuencias que ello podía acarrear y debía lograr su internación voluntaria o en su defecto forzosa”, indicaron las representantes del MPF.

Por ello, luego de que recientemente la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional confirmara el procesamiento del médico y tras rechazar el pedido de sobreseimiento planteado por la defensa, el juez Diego Slupski hizo lugar al pedido de la fiscalía y dispuso que el psiquiatra sea sometido a juicio como autor de los delitos de abandono de persona seguido de muerte (en el caso de Roza) y homicidio culposo (en perjuicio del oficial Roldán).

Fuente: Fiscales.gob.ar

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